Sé de las cacofonías del camino mil veces transitado
Soy el viajante que lidera con caminar hecho trizas
Eres la única luz que hermosamente propone un sendero alterno
Un sendero verde, flanqueado por vergeles
Repletos de flores malditas.
Son malditas, si errante alguno comiese alguna vez de sus pétalos
Pregonaría en él la eterna agonía
La mera que en mí se halla tan viva
Yo comí de los encantos de dichos huertos
Y me revolqué en ellos en eternas jornadas de alegría.
Y ahora empiezo a transitar de nuevo, con pasos de mil toneladas…
¿Cómo puede uno olvidar las eternas flores de seda?
De tan hermosas, el sólo contacto con ellas limpia las heridas;
La tierra bajo el huerto parece algodonada
El caminar es de nuevo el ligero primer paso de un infante;
Cómo olvidar entonces que la sangre, el sudor y el llanto
Son insignificancia en tus brazos, en tus risas.
Sé de esta eterna agonía, soy partícipe diario de todos estos hechos
Y soy el único en tan terrible empresa
Pues jamás hubo ni habrá un sendero tan vívido y al mismo tiempo tan glorioso
Cual el sendero que eres tú,
No tengo otra opción que rechazar tu invitación sutil
A quedarme para siempre en tu abrigo,
A sentirme para siempre en un universo dormido,
Con la certeza de que jamás estaré soñando…
Volveré a ti, en cada noche,
Volveré y espero me albergues cada día
Por que en ti encuentro siempre alguna respuesta a mis faltas
Y a falta nueva, nuevo lino
Para llenar, para limpiar el llanto.
Y es este el equilibrio que he encontrado:
Las interminables cacofonías del camino pesado
Se me hacen diminutamente tolerables, tan sólo para volver a ti
Mi sendero alternativo, mi estrella iluminante
Única en el cielo azabache, despejado,
Saboreo el ansia entonces, la desesperanza
Para introducirme una vez más, de noche
En tu vergel, a dormir entre tus brazos.
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lunes, 12 de octubre de 2009
domingo, 27 de septiembre de 2009
El Camino
No me fío del sonido
Del olor de la lluvia
Para comprender que estoy vivo,
Las consecuencias de mis decisiones
Yacen en el camino
De todas las cosas en las que confío:
El resabio de mis sueños,
El diseño de los mismos,
La plenitud de tu sonrisa
La confianza en el tiempo
(Este mismo segundo
Es mejor que el pasado)
Pero no hay cosa alguna
Que me haga saber que soy,
Que vivo
Como el más cotidiano de tus besos.
Del olor de la lluvia
Para comprender que estoy vivo,
Las consecuencias de mis decisiones
Yacen en el camino
De todas las cosas en las que confío:
El resabio de mis sueños,
El diseño de los mismos,
La plenitud de tu sonrisa
La confianza en el tiempo
(Este mismo segundo
Es mejor que el pasado)
Pero no hay cosa alguna
Que me haga saber que soy,
Que vivo
Como el más cotidiano de tus besos.
sábado, 29 de agosto de 2009
Ocaso Sureño
Es una especie de olimpo sureño
El que me trajo aquí ante tus ojos
Vengo de la tierra y para ti vengo
Con la revolución en los labios
Con la sangre llena de mi carnaval boliviano
Con el oro fatuo de mis andes
Entre carmín y espanto.
En el ensueño nostálgico de un tango
Evocando el espíritu estoico de los mapuches
Temo, en este punto, decir un “Te Amo”;
Corro el riesgo de entonar una especie de grito libertario.
Vengo de la tierra y de la tierra vienes
De la misma tierra que ve sus valles bañados en ocaso,
Niña de mi tierra, llevas en ti el alma guaraní
El ansia de mi canto…
¡Cuántas ganas tengo de tomarte de la mano!
Y que nuestro amor sea una muestra
De este gran olimpo sureño
Embebido en un sueño vago,
Declinante…
¡Cuántas ganas tengo de que nuestro amor
Borre para siempre este ocaso!
El que me trajo aquí ante tus ojos
Vengo de la tierra y para ti vengo
Con la revolución en los labios
Con la sangre llena de mi carnaval boliviano
Con el oro fatuo de mis andes
Entre carmín y espanto.
En el ensueño nostálgico de un tango
Evocando el espíritu estoico de los mapuches
Temo, en este punto, decir un “Te Amo”;
Corro el riesgo de entonar una especie de grito libertario.
Vengo de la tierra y de la tierra vienes
De la misma tierra que ve sus valles bañados en ocaso,
Niña de mi tierra, llevas en ti el alma guaraní
El ansia de mi canto…
¡Cuántas ganas tengo de tomarte de la mano!
Y que nuestro amor sea una muestra
De este gran olimpo sureño
Embebido en un sueño vago,
Declinante…
¡Cuántas ganas tengo de que nuestro amor
Borre para siempre este ocaso!
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